martes, 25 de septiembre de 2012

El Trauma del Norte

La adolescencia es época de cambios, bonitos dicen, pero que se te frene o que te frenes solo, no lo merece ni una persona, un juego de unos pocos (sí, que divertido, una hazaña, un poco rebelde de tu vida, que le puedes contar a tus nietos) se puede transformar en el punto de quiebre de la vida de una persona, un antes y un después.


¡Un golpe de Estado Interior!
 Ahora entiendo la personalidad de la generación de mi madre.
Santiago de Chile 11 de Septiembre del 1973
Ese día un Grande, un cantor, ¡se nos fué!
Pero bueno poco o nada habrá sido lo mio vivido, pero en mi mundo así fue, aquella bomba que estallo, y que de ahí me resigno al temor, de hasta no moverme de un asiento a otro por una vergüenza increíble.

El cambio de vida y rutina, las nuevas caras, me lograron entregar confianza.

¡Felicidad! De algo tan normal en sus vidas y hoy es normal en la mía, pero aún no todo, ¿Como recuperar el tiempo perdido? ¿Que hacer para alcanzarlos y tener las mismas medallas de vida que ustedes recibieron mientras yo no competía por temor?

La personalidad Atrofiada, extraña y que quiero entender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario